Como elegir tus primeras Washi Tapes (sin abrumarte)

Ya con un pantallazo general de lo que son las cintas washi tape y algunos usos que se le pueden dar, te queremos contar lo que nos funcionó a nosotras cuando empezamos a elegir washis para armarnos un set de inicio para journaling o scrapbooking.

Washis lisas:
Lo mejor es empezar eligiendo washis lisas.   Sí, sabemos que te enamoran todas las que tienen ilustraciones, pero creenos que, poner un toque de color sin más preocupaciones es un mil cuando empezas las primeras páginas de tu cuaderno.  
Es más, lo óptimo sería conseguir un set de estas washis. ¿Por qué?  Porque están pensados para que las cintas combinen entre sí, por gradiente de colores o tonalidades, etc.   Y repetimos, cuando estas empezando, todo lo que te facilite la composición, se agradece.

Rollos de washi tape en colores neutros lisos aplicados sobre hojas de cuaderno.

 

Washis con patrones geométricos básicos:
Luego, para ir en orden, las washis siguientes podrían ser estampadas, pero todavía no llegamos a las mega ilustradas.  Le toca el turno a las clásicas: cuadriculadas, lunares, stripes, etc. 
En esta instancia sumas color y patrones que tampoco interfieren tanto en la composición, pero aportan fuerza.  
Dicho sea de paso, este tipo de washis son las que quedan más lindas para sostener fotos o resaltar cosas, y también quedan muy, muy bien, superpuestas.  Una vez que te acostumbras a usarlas, y te das cuenta lo versátiles que son, podes ir agregando otras ilustradas.

Pero vamos a hacer una especie de paréntesis en esta progresión, para hablar un minutito de los anchos:  El ancho clásico es el de 15 mm. 
Junto con el de las slim (entre 5 mm y 7 mm aprox), son los anchos más amigables para el inicio también. 
Las que van de 20 mm en adelante, a veces resultan un poco “impertinentes”, pidiendo más espacio del que necesitabas cubrir.   Eso también consideralo cuando vas a hacer tu compra.   

Washis con patterns diversos:
Hecha esta aclaración, seguimos avanzando un casillero: las washis que tienen ilustraciones tipo flores, mariposas, hongos, animalitos, etc. siguiendo una línea u ocupando todo el espacio washi, pero siempre manteniendo el concepto de patrón o pattern. 
Estas aportan deco y color, y tienen la ventaja de que podes cortar pequeños trozos, sin ir en detrimento de la ilustración que traen, porque se repite con frecuencia.

 

Cintas washi tape con estampados florales y geométricos decorando un planner.


Washis con escenas:
Y por último, esas washis que son las que te obsesionan en todos los videos que ves, cuyas ilustraciones casi cuentan historias o tienen diversidad de diseños para poner en distintos lados de la hoja, son las que recomendamos adquirir al final. 
De hecho, podes comprar unos loops (en Casa Washi tenemos variedad) e ir probando si te sirven o te sentís cómoda usándolas.  

Cintas washi tape con paisajes pintados, extendedidas sobre una mesa

También te recomendamos que tengas un cuaderno en el que vayas poniendo pedacitos de washi, identificándolas, y probando combinaciones.
Algunas personas lo hacen agrupando paletas de colores, otras son más random.
Esto, no sólo es útil, sino que, en ocasión de bloqueos creativos, recorrer este cuadernito puede darnos un envión. O quizás probando nuevas combinaciones surge la chispa.

Página de scrapbook o journal terminada decorada con una combinación de distintas washi tapes.Foto: Cortesía Ishtar Olivera

Para terminar, queremos conversar un poco sobre lo siguiente: una cosa es lo que vemos que hace otra gente (que tiene mucho material disponible), mayormente en redes; y otra distinta es lo que podemos hacer nosotros con lo que tenemos.  
Por eso, la recomendación que te hacemos es que te preguntes objetivamente el uso que le podes dar a tal o cual washi que quieras, en combinación con lo que vos tenes.  
Porque a medida que pasa el tiempo y vas formando tu colección, vas a encontrar no solo como usarlas, sino como combinarlas entre sí o con otros productos. 
Pero acá estamos hablando del inicio del camino.
Y no hay nada más lindo que recorrerlo en calma, eligiendo, buscando lo que vaya acorde a nuestra impronta o estilo.
Adueñarse también de ese momento de elección, es parte del proceso creativo.